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sábado, 3 de mayo de 2014

El día de la Madre









Las lilas eran la flor preferida de mi madre, lo he dicho muchas veces.
Aunque ella no esté fisicamente con nosotros... sigue estandolo en nuestros corazones, y para ella es este relato y estas flores.

¡Sigues con nosotros, mamá!







Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande. 

Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la entrevista final. 
El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: "

-¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".

-"¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? "

-" Si."-respondió.

-"¿Dónde trabaja tu padre? "

-"Mi padre hace trabajos de herreria."

El director pidió al joven que le mostrara sus manos . 

El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.

-"¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? "

-"Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.

El director dijo: 

-"Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana."

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta. 

Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos. 

Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. 
El joven lavó las manos poco a poco. 
Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. 
Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.

Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. 
Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.

Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.

El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: 
-"¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?"

El joven respondió: -"lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller"

-"Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: 
"Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida". "Estás contratado".






 




Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. 
Ignoraría los esfuerzos de sus padres. 

Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?

Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. 
Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. 
Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. 
No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. 
No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. 
Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven. 

Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas."


sábado, 8 de marzo de 2014

Perdi y gane


Perdi y gane




Perdí un juguete que me acompañó en mi infancia... Pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.
 
Perdí mis privilegios y fantasías de niño... Pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente. 
 
Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía... Pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas. 
 
Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír... Pero descubrí que es sembrando amor, como se cosecha amor. 
 
Yo perdí muchas veces y muchas cosas en mi vida. Pero junto a ese “perder”hoy intento el valor de “ganar“. 
 
Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo. 



 
 
No importa en qué momento de la vida te cansaste. Lo que importa es que siempre es posible y necesario recomenzar. 
Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en ti mismo. 
 
¿Sufriste mucho en este periodo? ... Fue aprendizaje


 
 

¿Lloraste mucho? ... Fue limpieza en el alma. 
 
¿Sentiste rencor? ... Fue para poder perdonar. 
 
¿Estuviste solitario en algunos momentos? ... 
 
Fue porque cerraste la puerta. 
 
¿Creíste que todo se había perdido? ... Fue simplemente el inicio de tu mejora. 





¿Te sientes solitario? 
Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse más a ti. 
 
Recomenzar. 
Hoy es un excelente día para comenzar con un nuevo proyecto de vida. 
¿Donde quieres llegar? 
Mira alto, sueña alto, anhela lo mejor de lo mejor, anhela todo lo bueno, pues la vida nos trae lo que anhelamos. 
 
 
Si pensamos pequeño; lo pequeño nos vendrá. Si pensamos firmemente en lo mejor, en lo positivo y luchamos por alcanzarlo; lo mejor va a venir a nuestra vida. 
 
Hoy es el día de la gran limpieza mental. 
Tira todo lo que te encadena al pasado que te hace daño. 





Arroja todo a la basura, limpia tu corazón, haz que esté listo para una nueva vida, y para un nuevo amor si te encuentras solo; pues somos apasionados, somos capaces de amar muchas veces, porque somos la manifestación del amor. 
 
La vida te llama, te invita a una nueva aventura, a un nuevo viaje, a un nuevo desafío. 
 
Proponte en este día a ti mismo que harás todo lo posible para alcanzar tus objetivos. 
 
Confía en la vida, confía en ti .
 
Y Confía en Dios...


 
Que Dios esté con ustedes y los bendiga siempre, que el infortunio sea pobre y ustedes ricos en bendiciones.
Que no conozcan nada mas que la felicidad, desde éste día en adelante. 
 
Y que Dios les conceda muchos años de vida... estoy segura de que lo hará... porque Él sabe, que la tierra no tiene suficientes Ángeles.

viernes, 14 de febrero de 2014

30 Cosas Que Debes Dejar de Hacerte a Ti Mism@




Como Mary Robinson dijo una vez: "Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final." 

Nada podría estar más cerca de la verdad. 

Pero antes de poder iniciar este proceso de transformación tienes que dejar de hacer las cosas que te han estado deteniendo.


 




Aquí tienes algunas ideas para comenzar:











1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. - La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos.  Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.



2. Deja de huir de tus problemas. - Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.  No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida - enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.



3. Deja de mentirte a ti mismo. – Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.





4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. – La cosa más dolora es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también.  Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.






5. Deja de intentar ser alguien que no eres. - Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.








6. Deja de aferrarte al pasado. - No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.





7. Deja de tener miedo a cometer un error. - Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.




8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. - Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.
 



9. Deja de intentar comprar la felicidad. - Muchas de las cosas que deseamos son caras.  Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.







10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. - Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie.  Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.



11. Deja de ser inactivo. - No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas.  No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera. 






12. Deja de pensar que no estás listo. - Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad.  Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.


13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. - Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.  Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder - en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.



14. Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban. - En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces.  Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.





15. Deja de intentar competir contra todos los demás. - No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios records cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.






16. Deja de estar celoso de los demás. - Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: "¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?"

17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. – Las curvas de la vida existen por una razón - para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.

 
18. Deja de guardar rencores. - No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias. El perdón no está diciendo: "Lo que me hicieron está bien.", está diciendo: "Yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre." El perdón es la respuesta... deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo.  Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.



19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. – Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.


20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. - Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.



21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. - El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.



 

22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. - Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.



23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. - El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.






24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. - La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.




25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. - Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás.  Llora si es necesario - es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.








 26. Deja de culpar a otros por tus problemas. - La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad - le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.










27.  Deja de intentar ser todo para todos. – Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.

28. Deja de preocuparte tanto. – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: "¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?". Si no, entonces no vale la pena preocuparse.








29. Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda. - Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.

30. Deja de ser ingrato. - No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te  estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.













Fuente: 30 Things to Stop Doing to Yourself
Como Mary Robinson dijo una vez: "Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final." Nada podría estar más cerca de la verdad. Pero antes de poder iniciar este proceso de transformación tienes que dejar de hacer las cosas que te han estado deteniendo.
Aquí tienes algunas ideas para comenzar:
1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. - La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos.  Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.
2. Deja de huir de tus problemas. - Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.  No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida - enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.
3. Deja de mentirte a ti mismo. – Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.
4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. – La cosa más dolora es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también.  Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.
5. Deja de intentar ser alguien que no eres. - Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.
6. Deja de aferrarte al pasado. - No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.
7. Deja de tener miedo a cometer un error. - Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.
8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. - Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.
9. Deja de intentar comprar la felicidad. - Muchas de las cosas que deseamos son caras.  Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.
10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. - Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie.  Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.
11. Deja de ser inactivo. - No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas.  No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.
12. Deja de pensar que no estás listo. - Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad.  Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.
13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. - Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.  Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder - en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.
14. Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban. - En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces.  Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.
15. Deja de intentar competir contra todos los demás. - No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios records cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.
16. Deja de estar celoso de los demás. - Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: "¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?"
17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. – Las curvas de la vida existen por una razón - para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.
18. Deja de guardar rencores. - No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias. El perdón no está diciendo: "Lo que me hicieron está bien.", está diciendo: "Yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre." El perdón es la respuesta... deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo.  Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.
19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. – Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. - Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.
21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. - El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.
22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. - Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.
23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. - El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.
24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. - La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.
25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. - Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás.  Llora si es necesario - es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.
26. Deja de culpar a otros por tus problemas. - La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad - le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.
27.  Deja de intentar ser todo para todos. – Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.
28. Deja de preocuparte tanto. – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: "¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?". Si no, entonces no vale la pena preocuparse.
29. Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda. - Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.
30. Deja de ser ingrato. - No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te  estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.
Fuente: 30 Things to Stop Doing to Yourself
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Como Mary Robinson dijo una vez: "Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final." Nada podría estar más cerca de la verdad. Pero antes de poder iniciar este proceso de transformación tienes que dejar de hacer las cosas que te han estado deteniendo.
Aquí tienes algunas ideas para comenzar:
1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. - La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos.  Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.
2. Deja de huir de tus problemas. - Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.  No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida - enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.
3. Deja de mentirte a ti mismo. – Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.
4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. – La cosa más dolora es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también.  Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.
5. Deja de intentar ser alguien que no eres. - Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.
6. Deja de aferrarte al pasado. - No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.
7. Deja de tener miedo a cometer un error. - Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.
8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. - Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.
9. Deja de intentar comprar la felicidad. - Muchas de las cosas que deseamos son caras.  Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.
10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. - Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie.  Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.
11. Deja de ser inactivo. - No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas.  No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.
12. Deja de pensar que no estás listo. - Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad.  Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.
13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. - Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.  Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder - en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.
14. Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban. - En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces.  Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.
15. Deja de intentar competir contra todos los demás. - No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios records cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.
16. Deja de estar celoso de los demás. - Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: "¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?"
17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. – Las curvas de la vida existen por una razón - para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.
18. Deja de guardar rencores. - No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias. El perdón no está diciendo: "Lo que me hicieron está bien.", está diciendo: "Yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre." El perdón es la respuesta... deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo.  Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.
19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. – Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. - Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.
21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. - El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.
22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. - Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.
23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. - El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.
24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. - La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.
25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. - Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás.  Llora si es necesario - es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.
26. Deja de culpar a otros por tus problemas. - La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad - le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.
27.  Deja de intentar ser todo para todos. – Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.
28. Deja de preocuparte tanto. – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: "¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?". Si no, entonces no vale la pena preocuparse.
29. Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda. - Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.
30. Deja de ser ingrato. - No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te  estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.
Fuente: 30 Things to Stop Doing to Yourself
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miércoles, 12 de febrero de 2014

Pensamientos de una mujer




Dicen algunos que, a cierta edad, después de los cuarenta, nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina, y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes.


Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable.




 

Pero nunca como hoy fui tan consciente de mi existencia, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento como ahora.

Ahora se que no soy la princesa del cuento de hadas y que no necesito que me venga a salvar un príncipe azul en su caballo blanco, por que ni soy una princesa, ni vivo en una torre, ni tengo a un dragón que me esté custodiando.




Hoy me reconozco mujer, capaz de amar.






Se que puedo dar sin pedir, pero también se que no tengo que hacer nada, ni dar nada que no me haga sentir bien. 






Por fin encontré, hasta ahora, al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas.












Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, y de equivocarme, de no responder a las expectativas de los demás y hasta hacer algunas cosas indebidas.








Y a pesar de ello, sentirme bien. 










Y por si fuera poco, saberme querida por muchas personas que me respetan y me quieren por lo que soy, si,… así un poco loca, mandona y muchas veces terca. 


También cariñosa, platicadora, besadora, abrasadora y a veces por algún motivo, triste, por que también tengo mis momentos tristes, esos en que pongo mi cara larga con un aire de pensante y me da por llorar.





 


Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui en el pasado,... sonrío a la que soy hoy,... me alegro del camino andado, y asumo mis errores. 



¡Qué bien no sentir ese desosiego permanente que produce correr tras los sueños!





¡Que bien! 


Ya aprendí a tener paciencia.


El ser humano tarda mucho en madurar,… ¿verdad?


Hoy sé, por ejemplo, que no puedo retener el mar, aunque cuando estoy “con él”, quisiera nunca tener que dejarlo.







 


Hoy sólo lo contemplo, me lleno “de él”. Y cuando llega el momento de partir, me despido diciéndole.

¡Hasta pronto! 


También hoy sé que mis amigos y amigas son peregrinos del mismo camino, y que en cualquier momento nos encontramos y nos queremos.


Hoy sé que nadie es responsable de mi felicidad, solo yo!!! 


Hoy sé que el viento extiende sus brazos cuando camino por la calle. 


Y que solo depende de mí sentirlo.

Hoy sé que la vida es bella……. 


Porque la he visto partir ya muchas veces.


Hoy vivo la vida así como es, bonita con sus ires y venires, con sus amores y desamores, con sus ratos de marea baja, con sus puestas de sol, con su ruido incesante.






 


Sólo quiero dejarla correr. 

No quiero pedirle nada. 

Sólo quiero tener lo que yo me busque, sólo quiero lo que yo merezca.

Hoy me doy cuenta que no soy una mujer invisible.


Ya aprendí que DIOS siempre está en mi camino!!!!! 










* Aunque lo parezca... 
no lo he escrito yo.
No soy la autora.
Aunque coincida en muuuuchas cosas con lo que pienso.






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